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Aclaración de conceptos

Para poder comprender los indicadores presentados en el área cognitiva en el presente trabajo, es importante tomar en cuenta la aclaración de ciertos conceptos de la niñez temprana.

Jean Piaget determinó la existencia de cuatro etapas del desarrollo: la etapa sensoriomotora, la etapa preoperacional, la etapa operacional y la etapa las operaciones formales. En esta ocasión sólo vamos a tomar en cuenta las dos primeras etapas, debido a que comprenden las edades que a la que haremos referencia por ahora.

Jean PiagetPiaget manifestó que durante la primera etapa que abarca desde el nacimiento hasta aproximadamente los dos años de edad (etapa sensiomotora) los bebés aprenden acerca de sí mismos y de su mundo a través de su actividad sensorial y motora en desarrollo. Los niños pasan de ser criaturas que responden principalmente mediante reflejos y comportamientos casuales para convertirse en niños orientados en sus objetivos.

Jean Piaget denominó a la niñez temprana etapa preoperacional. Esta segunda etapa del desarrollo cognitivo que abarca desde los dos a los siete años de edad, los niños se tornan gradualmente más sofisticados en el uso del pensamiento simbólico que surge al concluir la etapa sensoriomotora. Sin embargo, según el Piaget, ellos no pueden pensar en forma lógica antes de alcanzar la etapa de las operaciones concretas en la niñez intermedia.

La etapa preoperacional se divide en el período simbólico (de 2 a 4 años) y en el período intuitivo ( de los 4 a los 7 años).

En el período simbólico el niño comienza a utilizar la función simbólica, la cual evoluciona desde el nivel del símbolo (elaborado por el niño: dibujo y juego simbólico) hasta el nivel del signo (socializado: lenguaje oral y escrito) e implica la diferenciación entre significado (idea) y significante. La función simbólica se basa en tres conductas adquiridas en el período sensoriomotor: la imitación diferida, el juego “como si” y la noción de objeto. Esto le permite al niño adquirir las siguientes conductas: el lenguaje, el juego simbólico y el dibujo para representar hechos o vivencias. En resumen, en este periodo el niño tiene pensamiento y maneja la representación mental (pensar en cosas, personas o acontecimientos que no están presentes).

El período simbólico presenta las siguientes características:

  • Preconceptos: término medio entre el símbolo imaginado (imagen) y el concepto. El niño define tomando en cuenta lo relevante y no relevante. Define por uso o utilidad.
  • Transducción: razona de lo particular a lo particular.
  • Yuxtaposición: emite juicios sin relacionarlos entre sí. Se centra en las partes sin relacionarlas con el todo.
  • Sincretismo: se centra en todo de una experiencia sin relacionar las partes.
  • Egocentrismo: no toma en cuenta puntos de vista de otras personas. Piensa para él y por él.
  • Animismo: da vida, sentimientos e intenciones a los objetos.
  • Artificialismo: es la explicación que da a la creación de los fenómenos naturales. A esta edad dice que son realizados por el hombre, a causa de su egocentrismo.
  • Realismo: es la explicación que le da a los sueños y al contenido de los cuentos, el niño cree como reales hechos que no han pasado.

Por otra parte dentro del período simbólico el niño adquiere determinadas conductas que le permiten sentar las bases para la construcción de la noción de número, la cual está integrada por las siguientes nociones:

  • Clasificación: en este período el niño comienza a realizar agrupaciones por relaciones de conveniencia y se inicia en la colección figural cuando reúne objetos formando figuras y tomando en cuenta semejanzas sin criterio consistente.
  • Seriación: el niño entre dos y cuatro años es capaz de reconocer opuestos y seriar por pares.
  • Correspondencia Término a Término: no se da, pero el niño se prepara para construir esta noción cuando realiza actividades de encaje y arma rompecabezas.
  • Noción de Espacio: el niño construye estructuras topológicas: próximo-separado, abierto-cerrado, dentro-fuera, arriba-abajo. Tiene conservación de formas y distancias.
  • Noción de Tiempo: progresivamente el niño aprende a hacer distinciones entre el pasado inmediato y el más lejano y entre el futuro inmediato y el más lejano. También sabe si es de día o de noche.

El niño entre los cuatro y los siete años se ubica en el período intuitivo según Piaget, es decir, el niño en su razonamiento se deja engañar por lo que ve y percibe o por lo que ha visto. Las contradicciones no le preocupan porque está convencido de lo que piensa: para él lo que vale es lo que ve, lo concreto. No le interesa ni tiene necesidad de comprobar lo que para el adulto es aparente.

El razonamiento intuitivo presenta las siguientes características (unas iniciadas en el período simbólico) tales como: la transducción, la yuxtaposición, el sincretismo, el egocentrismo y los preconceptos. Sin embargo, en relación con estos últimos refleja un avance, cada vez son más generales y define en base a las características de los objetos.

En cuanto al realismo, artificialismo y el animismo son tres características que desaparecen en este período.

Otras características que se observan son las siguientes:

  • Centración: el pensamiento se centra en un solo aspecto del problema o la situación, focaliza su atención en un solo aspecto.
  • Irreversibilidad: su pensamiento va en una sola dirección, no puede recorrer el camino inverso hasta llegar al estado inicial de partida y utilizarlo como un dato válido para emitir un juicio.

En relación a las nociones se observa lo siguiente:

  • Clasificación: hasta los cinco años continúa utilizando la clasificación figural. Agrupa según el atributo que más le llame la atención, por eso va cambiando de criterio. A partir de los cinco años y hasta los siete utiliza la colección no figural, agrupa con criterio consistente, pero es un criterio único.
  • Seriación: a partir de los cinco años y hasta los seis años compara tres elementos a la vez y forma tríos. A partir de los seis años inicia ordenar diez elementos pero utilizando el ensayo y error.
  • Correspondencia Término a Término: de los cuatro a los cinco años no hay correspondencia. Forma una fila del mismo tamaño con todos los elementos sin preocuparse de que se correspondan y sin tomar en cuenta el número. A partir de los cinco años presenta pseudocorrespondencia (iguala las dos colecciones) pero cuando se le confronta alterando la posición de una de ellas se deja engañar por su percepción.
  • Noción de Espacio: ubica objetos dándole orden y estableciendo relaciones entre ellos: lejos-cerca, arriba-abajo.
  • Noción de Tiempo: utiliza el pasado, presente y futuro y emplea ayer, hoy y mañana.

Por último, es importante considerar las diferencias individuales de cada niño, tomando en cuenta sus características biológicas y las de su entorno familiar y social. Es por eso que aclaramos que esta guía de indicadores no es rígida, sino que puede someterse a cambios que dependen del niño al que se esté observando.

 

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