![]() |
||||||||||
|
¿Cómo ayudarlo positivamente en su desarrollo educativo?
Luego de que se determina el grado de hipoacusia, la docente debe estudiar estrategias para poder mediar con este niño de la forma más eficaz y acorde posible, para facilitar su integración en su comunidad. En el caso de que el nivel de hipoacusia es grave o severo, se tendrá que determinar si se va a utilizar el lenguaje de señas, la intervención quirúrgica o la lectura de los labios; lo cual requiere una formación adecuada tanto de los docentes como de las personas que rodean al niño. ¿Alcanza solamente con la buena voluntad y el amor que el maestro intente darle?, ¿Cómo debería conducirse el maestro con este tipo de niños? ¿Cómo ayudar al pequeño con limitaciones auditivas a socializarse con sus compañeros oyentes? Si por el contrario el niño puede oír una selección determinada de sonidos, es importante estimular el reconocimiento de dischos estímulos y relaizar actividades que le permitan a los niños estimular y aprender a oír bajo sus propias posibilidades. Si se logra este modelo de vínculo comunicacional en el aula, durante las actividades grupales el niño no tendrá mayores problemas pues sus compañeros ya sabrán cómo hablarle. Lo mejor para cualquier niño es hablar sin tapujos sobre lo que le sucede. Para un alumno que sufre de una limitación sensorial, decirle a sus compañeros "no hablen todos a la vez porque no entiendo nada" es una forma de asumir el problema y de evitar futuros trastornos emocionales. Poco a poco el niño hipoacúsico se irá integrando a sus compañeros durante las actividades grupales y elegirá participar en juegos que requieran de dos o tres participantes. En grupos pequeños entenderá las consignas del juego y sabrá cómo implementarlas. Es importante recordar que este tipo de niño, por no poder acceder a la inmediatez del lenguaje, utiliza su cuerpo como vía de expresión y en ocasiones hace una descarga motriz más intensa y violenta que un niño oyente. Los conflictos psicológicos pueden ser más frecuentes en los hipoacúsicos leves que en los niños con sorderas graves ya que estos últimos, por no haber tenido nunca acceso al sonido, no añoran ni envidian algo que han perdido. El hipoacúsico leve, en cambio, se siente más cerca del oyente, y su deseo de emularlo lo hace competir con él. La solidaridad como instrumento de integración
Se debe recordar que los niños con limitaciones auditivas sobre todo son niños, y como tales necesitan del cuidado, atención y cariño de quienes los rodean, sólo por su condición de niños. Es muy importante también que los docentes que reciben en su clase a un niño con capacidades diferentes se informen sobre el tema. El trabajo en red en estos casos es esencial: la maestra deberá tener asiduas reuniones con los padres, con el fonoaudiólogo que atiende al pequeño, y si es necesario también con el psicólogo y con los abuelos que cuidan al niño mientras sus padres trabajan. Todas estas personas colaborarán con el docente ayudándolo a entender a su alumno y a su vez la escuela puede funcionar como soporte y acompañante de la familia. |
|||||||||
¿Por qué tenemos anunciantes? |
||||||||||
©2006-2007 Maestravenezolana.com. Todos los derechos reservados |
||||||||||